¿Por qué es mejor respirar solo por la nariz? Esto dicen los expertos
- Harley Nuñez

- 31 oct 2025
- 2 Min. de lectura

Respirar por la nariz no es solo una cuestión de hábito: numerosos especialistas afirman que hacerlo correctamente aporta beneficios significativos para la salud respiratoria, cardiovascular y del sueño. En cambio, respirar predominantemente por la boca puede asociarse a una serie de efectos menos deseables. Veamos qué dicen los expertos.
¿Qué ocurre cuando respiramos por la nariz?
La vía nasal cumple funciones de filtrado, humidificación y calentamiento del aire que inhalamos. Esto protege nuestros pulmones de partículas, alérgenos y aire demasiado frío o seco.
Al respirar por la nariz se libera óxido nítrico (NO), una molécula que dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación y oxigenación del cuerpo.
Estudios recientes sugieren que la respiración nasal puede contribuir a una menor presión arterial, lo que reduce uno de los factores de riesgo de enfermedades cardíacas.
Además, respirar por la nariz está relacionado con una mejor función pulmonar, menor resistencia en las vías respiratorias y ventilación más eficiente.
¿Y por qué es menos recomendable respirar por la boca?
La boca no filtra ni humidifica el aire de manera eficiente, lo que significa que más partículas externas y aire “crudo” pueden llegar a los pulmones.
La respiración oral habitual se ha vinculado a problemas como mayor riesgo de ronquido, obstrucción de sueño, sequedad bucal, e incluso alteraciones en el desarrollo dental y facial en niños.
Cuando la vía nasal está obstruida o bloqueada (por ejemplo por alergias o desviación del tabique), la respiración tiende a desplazarse a la boca, lo que puede agravar ciertos trastornos respiratorios.
Tres claves prácticas para mejorar tu respiración nasal
Mantén la nariz despejada: Si sientes congestión frecuente, consulta con un especialista. La obstrucción nasal impide los beneficios de respirar por la nariz.
Practica la respiración consciente: Dedica unos minutos al día a inhalar y exhalar por la nariz, de forma lenta y controlada. Esto ayuda a restablecer el hábito y aprovechar los beneficios del óxido nítrico y la ventilación eficiente.
Cuida tu postura y ambiente al dormir: Dormir con la boca cerrada y nariz libre mejora la calidad del sueño y reduce la sequedad bucal. Considera el entorno del sueño (humedad, temperatura, ventilación) para favorecer la respiración nasal durante la noche.
¿Cuándo conviene consultar a un profesional?
Si observas que respiras mayormente por la boca, roncas frecuentemente, tienes sequedad bucal al despertar o sientes cansancio a pesar de dormir “suficiente”, podría indicar que la respiración nasal está comprometida. En ese caso, consulta con otorrinolaringología o medicina del sueño.
Conclusión
Respirar por la nariz no es simplemente “una forma correcta”, sino un mecanismo con múltiples beneficios para el cuerpo: mejor filtración del aire, mayor eficiencia en la oxigenación, menor estrés cardiovascular y mejor calidad de sueño. Mientras tanto, respirar por la boca puede reducir esas ventajas y asociarse a inconvenientes a nivel respiratorio, dental y del sueño. Adaptar tu patrón de respiración puede parecer algo sencillo… pero sus efectos pueden ser profundos y positivos para tu bienestar general.

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