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¿Por qué es mejor respirar solo por la nariz? Esto dicen los expertos


Respirar por la nariz no es solo una cuestión de hábito: numerosos especialistas afirman que hacerlo correctamente aporta beneficios significativos para la salud respiratoria, cardiovascular y del sueño. En cambio, respirar predominantemente por la boca puede asociarse a una serie de efectos menos deseables. Veamos qué dicen los expertos.


¿Qué ocurre cuando respiramos por la nariz?

  • La vía nasal cumple funciones de filtrado, humidificación y calentamiento del aire que inhalamos. Esto protege nuestros pulmones de partículas, alérgenos y aire demasiado frío o seco.

  • Al respirar por la nariz se libera óxido nítrico (NO), una molécula que dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación y oxigenación del cuerpo.

  • Estudios recientes sugieren que la respiración nasal puede contribuir a una menor presión arterial, lo que reduce uno de los factores de riesgo de enfermedades cardíacas.

  • Además, respirar por la nariz está relacionado con una mejor función pulmonar, menor resistencia en las vías respiratorias y ventilación más eficiente.

¿Y por qué es menos recomendable respirar por la boca?

  • La boca no filtra ni humidifica el aire de manera eficiente, lo que significa que más partículas externas y aire “crudo” pueden llegar a los pulmones.

  • La respiración oral habitual se ha vinculado a problemas como mayor riesgo de ronquido, obstrucción de sueño, sequedad bucal, e incluso alteraciones en el desarrollo dental y facial en niños.

  • Cuando la vía nasal está obstruida o bloqueada (por ejemplo por alergias o desviación del tabique), la respiración tiende a desplazarse a la boca, lo que puede agravar ciertos trastornos respiratorios.


Tres claves prácticas para mejorar tu respiración nasal

  1. Mantén la nariz despejada: Si sientes congestión frecuente, consulta con un especialista. La obstrucción nasal impide los beneficios de respirar por la nariz.

  2. Practica la respiración consciente: Dedica unos minutos al día a inhalar y exhalar por la nariz, de forma lenta y controlada. Esto ayuda a restablecer el hábito y aprovechar los beneficios del óxido nítrico y la ventilación eficiente.

  3. Cuida tu postura y ambiente al dormir: Dormir con la boca cerrada y nariz libre mejora la calidad del sueño y reduce la sequedad bucal. Considera el entorno del sueño (humedad, temperatura, ventilación) para favorecer la respiración nasal durante la noche.


¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

Si observas que respiras mayormente por la boca, roncas frecuentemente, tienes sequedad bucal al despertar o sientes cansancio a pesar de dormir “suficiente”, podría indicar que la respiración nasal está comprometida. En ese caso, consulta con otorrinolaringología o medicina del sueño.


Conclusión

Respirar por la nariz no es simplemente “una forma correcta”, sino un mecanismo con múltiples beneficios para el cuerpo: mejor filtración del aire, mayor eficiencia en la oxigenación, menor estrés cardiovascular y mejor calidad de sueño. Mientras tanto, respirar por la boca puede reducir esas ventajas y asociarse a inconvenientes a nivel respiratorio, dental y del sueño. Adaptar tu patrón de respiración puede parecer algo sencillo… pero sus efectos pueden ser profundos y positivos para tu bienestar general.


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