Reino Unido condena a jueza vinculada a la ONU por esclavitud moderna: 6 años y 4 meses de cárcel para Lydia Mugambe
- revista quisqueya
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura

La magistrada ugandesa, integrante del panel de jueces de la ONU, fue hallada culpable de explotar a una joven compatriota como trabajadora doméstica sin salario mientras estudiaba en Oxford. La corte ordenó indemnización y prohibición de contacto con la víctima.
Una corte del Reino Unido sentenció a Lydia Mugambe, jueza ugandesa vinculada al sistema judicial de Naciones Unidas, a seis años y cuatro meses de prisión por delitos de esclavitud moderna y violaciones migratorias, tras comprobarse que mantuvo a una joven de Uganda en condiciones de explotación doméstica en su vivienda de Oxfordshire.
Mugambe fue declarada culpable el 13 de marzo de 2025 por un jurado del Oxford Crown Court y recibió sentencia el 2 de mayo de 2025.
¿De qué se le declaró culpable?
Según la Fiscalía británica (CPS), Mugambe fue condenada por cuatro cargos principales, entre ellos:
facilitar el ingreso de la víctima al Reino Unido violando normas migratorias,
organizar el viaje con fines de explotación,
trabajo forzado/compulsorio,
y conspiración para intimidar a una testigo ligada al caso.
El tribunal consideró probado que la acusada aprovechó su posición de poder para controlar la vida de la víctima, restringir su movilidad y obligarla a trabajar como empleada doméstica y niñera sin remuneración, en jornadas extensas y sin libertad económica.
Medidas adicionales
Además de la pena de cárcel, la corte ordenó:
pago de £12,160 como compensación a la víctima,
y una orden de restricción indefinida que prohíbe a Mugambe cualquier contacto directo o indirecto con ella.
Por ley, la identidad de la joven se mantiene en anonimato permanente.
¿Cuál era su rol en la ONU?
Mugambe es jueza del Tribunal Superior de Uganda y formaba parte del panel de jueces de Naciones Unidas, lo que convirtió el caso en escándalo global por la contradicción entre su función en derechos humanos y los hechos probados en juicio. Tras el veredicto, presentó su renuncia a la ONU.
Análisis editorial
Este caso sacude al sistema internacional por tres razones:
La esclavitud moderna no distingue rangos.
El proceso muestra que incluso figuras de alto prestigio institucional pueden cometer abusos graves.
Golpe reputacional a organismos globales.
La ONU queda presionada a elevar filtros éticos, vetting y mecanismos de rendición de cuentas sobre quienes integran sus cuerpos judiciales.
Visibilidad a un crimen silencioso.
El fallo refuerza que la explotación doméstica es una forma central de esclavitud moderna, muchas veces oculta tras estatus diplomáticos





Comentarios