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Liberan y exilian a disidente cubana Aymara Nieto: ya está en República Dominicana.

Aymara Nieto.
Aymara Nieto.
  • Aymara Nieto, integrante del movimiento Damas de Blanco, fue liberada recientemente tras años en prisión, pero con una condición clara: debía abandonar Cuba. Esta medida refleja una práctica represiva habitual contra opositores al régimen.


  • Nieto fue trasladada directamente desde la prisión hasta el aeropuerto, sin tener la oportunidad de regresar a su casa ni despedirse de su madre, su hija mayor ni sus nietas


  • Llegó a Santo Domingo el lunes, acompañada por su esposo, también opositor, Ismael Boris Reñí, y dos de sus hijas menores. Su hija mayor quedó en Cuba.


  • En una videollamada con Rosa María Payá (CIDH), Nieto contó: “Estuve presa hasta el último momento… ellos me llevaron. Nunca me dejaron ir a la casa”.


Repercusiones y declaraciones

  • Cuba Decide celebró su libertad tras “siete años de injusto encierro y torturas”

  • Amnistía Internacional calificó su liberación como costosa, marcada por el exilio forzoso y la separación familiar.

  • Organizaciones como Prisoners Defenders han denunciado que esta práctica constituye un exilio forzoso, prohibido por el derecho internacional.

  • CiberCuba informa que Nieto pasó más de ocho años en prisión —sumando una condena inicial de 4 años (2018) por “atentado” y “daños”, más una segunda en 2022 por liderar un motín en la cárcel El Guatao (5 años y 4 meses)— y fue trasladada más de 600 km lejos de su familia. Durante este tiempo, padeció depresión, hipertensión y dengue, sin atención médica adecuada.


Antecedentes:

El movimiento Damas de Blanco, fundado tras la represión de la Primavera Negra de 2003, es símbolo de resistencia pacífica en Cuba. Muchas de sus integrantes han sido encarceladas o exiliadas.


Epílogo: Una lucha que continúa desde el exilio

Aymara Nieto ha sostenido que, aunque dejó Cuba, no abandonará su activismo. “Continuaré luchando por liberar a muchos presos políticos que viven lo mismo que yo,” afirmó.


Conclusión:

La salida de Aymara Nieto y su llegada a República Dominicana no solo representan su libertad, sino también una grave violación de derechos humanos. Este caso expone cómo el exilio forzado se ha convertido en una estrategia de represión política. Sin embargo, su voz permanece fuerte y clara desde el exilio: su lucha continúa.


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