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Labubu: ¿demoníacos o peligrosos? Lo que opinan religiosos y expertos


Los populares peluches de colección Labubu, creados por Pop Mart y diseñados por el artista Kasing Lung, se han convertido en un fenómeno mundial. Pero junto al furor de ventas han surgido rumores, teorías de conspiración y advertencias: ¿pueden estos juguetes tener connotaciones demoníacas o representar un riesgo para los niños? Religiosos, influencers y autoridades de consumo han emitido sus posturas.


¿Qué son los Labubu?

  • Los Labubus son figuras coleccionables introducidas en 2019 por Pop Mart.

  • Están inspirados en la serie de cuentos The Monsters del artista Kasing Lung, quien menciona influencias del folclore nórdico.

  • Visualmente presentan características juguetonas pero algo inquietantes: sonrisa afilada, orejas puntiagudas, cuerpo mullido. Esto ha alimentado tanto su popularidad como las interpretaciones conspirativas.


Las preocupaciones religiosas y las teorías sobre lo “demoníaco”

  • En redes sociales y foros han proliferado afirmaciones de que los Labubus “tienen energía negativa” o incluso que pueden “provocar pesadillas y malestares”. Una influencer cubana relató migrañas, insomnio y pensamientos depresivos tras tener estos peluches en su casa..

  • Varios medios mexicanos han señalado que los Labubus “estarían inspirados” en el demonio mesopotámico Pazuzu.

  • Una coalición de padres cristianos lanzó una campaña para comprar y destruir estos juguetes, al considerarlos “la encarnación del demonio Pazuzu”.

  • En una parroquia, un sacerdote aceptó bautizar un muñeco Labubu con agua bendita, lo que desató polémica sobre la adecuación de los rituales y el significado espiritual de estos objetos.


Importante aclarar: No se encontró una declaración oficial de un obispo o del Vaticano que catalogue formalmente los Labubus como demoníacos. Las advertencias provienen sobre todo de grupos religiosos locales, medios de comunicación y testimonios personales.



Aspecto de seguridad y riesgos tangibles

  • Aunque la conversación sobre lo “demoníaco” es más subjetiva, sí existen alertas concretas por seguridad: la Consumer Product Safety Commission (CPSC) de EE.UU. ha advertido que imitaciones de los Labubus (“Lafufus”) pueden representar un riesgo de asfixia para menores, contener piezas pequeñas, materiales peligrosos o no cumplir regulaciones.

  • Otra alerta indica que en algunos países se han ordenado suspensiones de venta del juguete ante riesgos para la salud infantil.


¿Cuál es la postura de expertos y religiosos?

  • Un análisis más escéptico apunta que la asociación entre los Labubus y demonios como Pazuzu se basa en especulaciones visuales y teorías de internet, no en declaraciones del creador.

  • Desde el ámbito religioso, algunos clérigos consideran que el valor simbólico de cualquier objeto —como un juguete o peluche— depende del uso que se le dé. En ese sentido, el que algo se vuelva “maligno” dependería más bien del valor que se le atribuya y de las prácticas personales, no del objeto en sí. (Ver testimonios en foros)


Conclusión

Los Labubus son un fenómeno de moda que ha enganchado a coleccionistas y creadores de tendencias. Las acusaciones de que sean demoníacos provienen de interpretaciones visuales, testimonios personales y campañas particulares, más que de una doctrina firme de la Iglesia. Sí existen riesgos reales más concretos: las imitaciones sin control presentan un peligro para niños por calidad y seguridad.


En resumen:

  • No hay evidencia concluyente de que los Labubus sean “demoníacos” según doctrina religiosa oficial.

  • Sí conviene que padres y coleccionistas estén atentos a la autenticidad y seguridad de los juguetes.

  • Como con muchos objetos de cultura pop viral, el uso y el simbolismo que cada persona le dé pueden generar percepciones diversas.


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