Este comportamiento, según los científicos, es un legado evolutivo que compartimos con nuestros parientes más cercanos: los bonobos y los chimpancés
- revista quisqueya
- 7 mar 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 10 mar 2025

Un estudio reciente publicado por investigadores de la Universidad de Durham, en Reino Unido, ha confirmado que los humanos no somos los únicos que utilizamos el sexo para aliviar tensiones sociales. Este comportamiento, según los científicos, es un legado evolutivo que compartimos con nuestros parientes más cercanos: los bonobos y los chimpancés.
El estudio, que analizó el comportamiento sexual de estas dos especies en un santuario, reveló que tanto bonobos como chimpancés recurren al sexo en situaciones de estrés social, como después de una pelea o antes de una alimentación competitiva. "Los hallazgos ofrecen una ventana fascinante a nuestro pasado evolutivo", señalaron los investigadores, sugiriendo que este comportamiento se remonta a un ancestro común que vivió hace más de seis millones de años.

¿Qué descubrieron los científicos?
Bonobos: Ya se sabía que los bonobos usan el sexo como mecanismo para resolver conflictos y reparar vínculos sociales.
Chimpancés: Aunque se creía que los chimpancés no utilizaban el sexo de la misma manera, el estudio demostró que también lo hacen, especialmente antes de alimentarse.
Sin embargo, existen diferencias clave entre ambas especies:
Los bonobos tienden a tener relaciones sexuales después de las peleas para reconciliarse.
Los chimpancés, por otro lado, prefieren otros comportamientos, como besarse en el cuerpo, después de un conflicto.
Diferencias por edad y géneroEl estudio también encontró que:
Los simios de mayor edad son más propensos a tener actividad sexual antes de alimentarse, lo que sugiere que este comportamiento es aprendido y se afianza con el tiempo.
Las hembras bonobos y los machos chimpancés son más activos sexualmente antes de comer, independientemente de su orientación sexual.

Implicaciones para los humanosLos investigadores destacan que este comportamiento no es exclusivo de los primates. "El hecho de que ambas especies utilicen el sexo de esta manera nos permite volver al pasado y es una prueba más de que, en el caso de los humanos, los bonobos y los chimpancés, el uso del sexo por razones sociales es algo que hemos heredado de nuestro ancestro común", explicaron.
Este estudio no solo arroja luz sobre nuestros orígenes evolutivos, sino que también refuerza la idea de que el sexo ha sido, desde tiempos ancestrales, una herramienta para fortalecer vínculos y reducir tensiones en sociedades complejas.

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