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El Congreso empieza a discutir en comisiones los proyectos del plan “Déjala Ir” para acabar con los feminicidios


Santo Domingo, República Dominicana – En el marco del reciente lanzamiento de la Reforma Integral “Déjala Ir”, el Congreso Nacional ha comenzado a enviar los proyectos que conforman ese plan a distintas comisiones permanentes para su estudio y debate. Aunque el liderazgo legislativo había sugerido que se usarían comisiones bicamerales para acelerar el proceso, finalmente algunas piezas quedaron bajo la responsabilidad de los comisiones regulares, lo que inquieta a quienes esperan un impulso rápido hacia la aprobación de medidas más ambiciosas contra la violencia de género.


Qué es “Déjala Ir” y cuál es su propósito

La reforma integral “Déjala Ir”, impulsada por las legisladoras del Congreso con liderazgo de la diputada Kim­berly Taveras, agrupa 18 proyectos de ley con una visión estructural para prevenir, proteger y sancionar los casos de feminicidio y filicidio en el país.

Algunas de sus metas más destacadas incluyen:

  • Reducir los feminicidios en un 30 % para el año 2030.

  • Erradicar completamente los feminicidios y filicidios para 2035.

  • Declarar la violencia hacia mujeres y niñas como emergencia nacional, elevando el tema a prioridad del Estado.

  • Introducir reformas legales que tipifiquen la violencia vicaria como delito independiente, usar tecnología para monitorear agresores (brazaletes electrónicos), crear tribunales especializados en violencia de género y mejorar la protección de víctimas desde múltiples frentes (educación, justicia, salud).

  • Modular cambios a leyes existentes como la Ley de Violencia Intrafamiliar (24-97), el Código Penal, la Ley de Educación, la Ley de protección de niños, niñas y adolescentes, entre otras.

Durante su presentación, la diputada Taveras sostuvo que esta reforma no se trata solo de castigo, sino de transformar el paradigma estatal: pasar de reaccionar ante los hechos a prevenirlos activamente, con estrategias basadas en evidencia.


Qué proyectos van a comisiones y cuáles comisiones

Con base en reportes periodísticos, la distribución de los proyectos entre comisiones permanentes quedó más o menos así:


  • Comisión de Ministerio Público: recibirá el grueso de iniciativas, incluida la Ley de prevención, reducción y erradicación de feminicidios y filicidios. Allí también se debatirán leyes para crear tribunales especializados de género, registro unificado de agresores, normas de monitoreo telemático para agresores, sistemas nacionales de protección y tutela integral para víctimas.

  • Comisión de Interior y Policía: encargada de proyectos relacionados con alerta temprana, protocolos de detección de riesgo en escuelas, unidades de reacción rápida para atención en 24–48 horas.

  • Comisión de Familia: asume el estudio del proyecto que modifica la Ley 136‑03 (protección a niños, niñas y adolescentes), fortaleciendo medidas de protección para menores expuestos a entornos violentos.

  • Comisión de Defensa: analizará reformas para fortalecer la cultura institucional en las fuerzas de seguridad, erradicar violencia de género dentro de los cuerpos del Estado y promover igualdad interna.

No obstante, la decisión de enviar los proyectos a comisiones permanentes en lugar de una comisión bicameral ha generado críticas por posible ralentización del proceso.



Oportunidades, desafíos y riesgos

Oportunidades:

  • Si las comisiones actúan con celeridad y convicción política, podría acelerarse la aprobación de leyes clave que modernicen y fortalezcan el marco de protección hacia mujeres y niñas.

  • La propuesta transversal de “Déjala Ir” articula múltiples sectores del Estado (justicia, educación, protección social, instituciones policiales), lo que permite un enfoque integral en lugar de respuestas fragmentadas.

  • Declarar los feminicidios como emergencia nacional podría facilitar asignación presupuestaria prioritaria, coordinación institucional y seguimiento permanente.

Desafíos y riesgos:

  • Tramitación lenta o falta de voluntad política: que los proyectos se estanquen o se modifiquen significativamente al pasar por comisiones.

  • Recursos insuficientes: leyes son necesarias, pero si no se dotan de presupuesto real ni personal capacitado, podrían quedar en letra muerta.

  • Resistencia institucional o cultural: poderes judiciales, policía, sistemas locales pueden mostrar reticencias al cambio profundo de procesos o responsabilidades.

  • Superposición normativa o vacíos legislativos: algunas leyes pueden quedar solapadas, otras omitidas; es clave la coordinación entre los 18 proyectos para evitar inconsistencias.


Conclusión

El traslado de los proyectos del plan “Déjala Ir” a comisiones marca el inicio de una etapa crítica: de la presentación simbólica a la discusión legislativa concreta. Si bien existe un riesgo real de dilación, también hay un impulso político considerable. La clave estará en que las comisiones tomen el tema con urgencia, en que el Congreso priorice su tratamiento y en que la sociedad civil mantenga vigilancia para que no se queden solo en buenas intenciones.


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