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EE. UU. enviará misiles Patriot a Ucrania para reforzar defensa aérea



Presidente Donald Trump
Presidente Donald Trump

Washington, 15 de julio de 2025 – En una decisión que podría marcar un punto de inflexión en el apoyo occidental a Ucrania, el presidente Donald Trump anunció este lunes que Estados Unidos enviará sistemas de misiles antiaéreos Patriot al país europeo. La medida responde al aumento en la intensidad y precisión de los ataques rusos, especialmente con drones suicidas y misiles hipersónicos.

Según Trump, estos sistemas defensivos son “urgentemente necesarios” para que Ucrania pueda proteger su infraestructura crítica, poblaciones civiles y centros urbanos clave. Aunque el número exacto de baterías Patriot que se transferirán aún no ha sido confirmado, el presidente aseguró que el envío será inmediato y estará completamente financiado por socios europeos, en el marco de una cooperación ampliada con la OTAN.

“Estamos tomando medidas decisivas, pero no lo haremos solos. Nuestros aliados europeos cubrirán los costos, como debe ser”, afirmó Trump durante una breve comparecencia antes de reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

Un esfuerzo coordinado a través de la OTAN

El plan contempla que los sistemas Patriot se entreguen a través de la OTAN, desde bases europeas, para su posterior despliegue en territorio ucraniano. Esta estrategia tiene como objetivo facilitar la logística y evitar tensiones directas entre EE. UU. y Rusia. La reunión con Rutte, centrada en Ucrania, la coordinación militar y la presión económica sobre Moscú, será clave para cerrar detalles operativos.

Este anuncio representa uno de los compromisos militares más directos del segundo mandato de Trump con respecto a la guerra en Ucrania. Si bien ha sido crítico en el pasado con los altos costos del apoyo a Kiev, en esta ocasión parece buscar un equilibrio entre mantener presión militar sobre Rusia y exigir mayor implicación financiera a los aliados europeos.

Ucrania insiste en que necesita al menos 10 baterías

Ucrania ha pedido reiteradamente al menos diez baterías Patriot para cubrir las zonas más vulnerables del país. Hasta ahora solo ha recibido tres: dos entregadas por Alemania y una por Noruega. Estos sistemas han demostrado ser altamente eficaces en la interceptación de misiles de crucero, misiles balísticos de corto alcance y drones kamikaze, incluidos los modelos Shahed de fabricación iraní, ampliamente utilizados por Rusia.

Los Patriot son hasta el momento el único sistema con capacidad demostrada para derribar misiles hipersónicos rusos, lo que los convierte en una herramienta clave para la defensa aérea ucraniana.

Trump amenaza con nuevos aranceles si no hay paz

Durante el anuncio, Trump también lanzó una advertencia directa al Kremlin: si en los próximos 50 días no se alcanza un acuerdo de paz aceptable, Estados Unidos podría imponer aranceles de hasta el 100 % a una amplia gama de productos rusos. Esta medida, según explicó, busca ejercer presión económica adicional y reforzar las sanciones ya impuestas desde el inicio de la guerra.

“Rusia debe elegir: seguir con una guerra costosa e impopular, o volver a la mesa de negociaciones. Tienen 50 días para decidir”, declaró.

El anuncio generó reacciones inmediatas en Europa. Fuentes diplomáticas en Berlín y París confirmaron que están dispuestos a asumir parte del coste del envío de los Patriot, siempre y cuando se mantenga la cadena de mando de la OTAN y se eviten implicaciones legales directas con el conflicto.

En Kiev, la medida fue recibida con alivio, aunque funcionarios ucranianos señalaron que aún se necesitarán compromisos concretos y entregas rápidas para marcar una diferencia real en el frente de batalla.


Este movimiento de Trump refuerza su estrategia de “liderazgo con reparto de cargas”, exigiendo más compromiso a Europa, pero sin abandonar completamente el apoyo a Ucrania. También refleja un giro más pragmático respecto a su discurso inicial, que en 2024 criticaba duramente la “financiación ilimitada” a Kiev.

Por ahora, la entrega de sistemas Patriot —junto con la amenaza de sanciones comerciales— marca una nueva fase en la presión occidental sobre Moscú, en un conflicto que, tras más de tres años, sigue sin una salida diplomática clara.

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